miércoles, 18 de julio de 2012

¿Para qué sirve el Feng Shui?



- Entras en una casa y dispones de todo el salón para acomodarte ¿dónde decides sentarte?

- Es la primera vez que entras en la casa de alguien y te sientes muy a gusto, enérgico y de buen humor o, por el contrario, te agobias, te sientes cansado y tienes ganas de marcharte.

- Te mudas a tu nueva casa y colocas la cama, pero no sabes por qué la cambias de lugar.

- Estás fenomenal en tu casa y, de repente tienes el impulso de pintar y cambiarlo todo de sitio.

Esta sensibilidad especial forma parte del ser humano, todos en mayor o menor medida sentimos "cosas" que no sabemos explicar. En ocasiones nos sentimos bien o mal, no por lo que llevamos dentro, sino por lo que nos rodea. Los espacios tienen vida, están llenos de energía y algo dentro de nosotros nos dice que lo que sentimos va más allá de la simple decoración.

Echa un vistazo a tu casa. Si echaras un cubo de agua desde la puerta de entrada y otro desde las ventanas de la fachada ¿llegaría el agua a todas las estancias?. Es una pregunta que hago a mis clientes para "hacer visible la energía invisible". Si llega a todos sitios, genial, si no es así, ¿cómo te sientes en esa habitación? ¿qué utilidad le estás dando?. Imagina que en la habitación a la que no llega la energía te instalas tú porque es la más tranquila. Es posible que te sientas cansado por más horas que duermas. 

Os voy a describir cómo era el dormitorio de una pareja que me encargó el estudio de su casa hace tiempo. Era muy pequeña, la cama en medio y a los lados dos mesillas pequeñitas (no cabía más), en una un montón de libros apilados. Encima del cabecero un díptico, en un cuadro había una luna y en el otro un sol. La mitad de la cama estaba tapada con una colcha y la otra mitad con una manta gruesa. La sensación era como si hubieran partido la habitación por la mitad. Os podéis imaginar cómo era la relación entre ellos ... tenían problemas. Podemos hacernos la pregunta de si decoraron así por que no estaban bien entre ellos o no estaban bien entre ellos porque decoraron la así la habitación.

En otro estudio que realicé en un piso pequeño en el que vivían una mujer divorciada y su hija, al final de un pasillo tenían una habitación pequeñita  que habían decorado pintándose las manos de colores y poniendo las palmas en la pared. La sensación que daba la habitación era de estar pidiendo socorro. La habitación pequeña, pintada de color blanco y con un montón de manos de colores muy juntas, era todo muy agobiante. Al hablar con ellas de cuándo lo hicieron, me dijeron que fue justo después de la separación y me contaron que no lo vivieron como una experiencia divertida, sino como dar salida a un enfado que no sabían de dónde venía.

En otra casa vivía un matrimonio con sus dos hijos. La mujer estaba deprimida desde hacía mucho tiempo. Me llamó la atención la cantidad de fotografías de ella que había por toda la casa. Estas fotografías eran muy bonitas, muy artísticas, pero en todas se encontraba sola y en sitios sombríos. Inconscientemente, esa era la imagen que estaba recibiendo de ella misma, es la imagen que  había elegido tener y exhibir.

Os he expuesto estos ejemplos para invitaros a que miréis con otros ojos vuestras casas.

Desde este blog, mi intención, más que dar conocimientos teóricos que podéis encontrar en los libros publicados, es ir despertando en vosotros la sensibilidad para que apliquéis conceptos básicos y prácticos en vuestra vida cotidiana.

Para terminar, os invito a que me sigáis en la cuenta de twitter @secretofengshui y en facebook "Secretos del Feng Shui".

María José Pérez

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